lunes 21 de junio de 2010

El ejercicio mejoraría el control del asma; estudio

21 de junio de 2010
Por Amy Norton

NUEVA YORK (Reuters Health) - Los adultos asmáticos que no logran controlar completamente la enfermedad con medicamentos podrían beneficiarse con una rutina de ejercicios, de acuerdo a un pequeño estudio.

Si bien la actividad física puede disparar los síntomas en algunas personas, existen pruebas de que los asmáticos que hacen ejercicio tienden a lograr un mejor control del asma que los pacientes sedentarios. Pero hasta ahora se desconocía si eso indicaba que el deporte era positivo para ellos.

El equipo de Shilpa Dogra, de la York University, en Toronto, Canadá, reunió a 36 adultos sedentarios con síntomas asmáticos parcialmente controlados. Casi todos usaban medicamentos y, en muchos casos, fármacos para prevenir las crisis asmáticas.

Dieciocho participantes hicieron entrenamiento físico supervisado durante tres meses, incluyendo ejercicio aeróbico como trote, caminata en cinta o pedaleo en una bicicleta fija tres veces por semana y ejercicios de fuerza una vez por semana.

Luego, ese grupo siguió haciendo gimnasia por su cuenta durante otros tres meses.

El resto de los participantes actuaron como grupo de control sin variar su estilo de vida habitual.

Al finalizar los primeros tres meses, el equipo observó que el grupo que había entrenado rendía mejor en un cuestionario estandarizado para medir el control de los síntomas del asma. Ese cambio hizo que su enfermedad pasara de la categoría "relativamente bien controlada" a "bien controlada".

La calidad de vida asociada con el asma también mejoró en ese grupo, según un cuestionario que mide, por ejemplo, en qué medida los síntomas afectan las actividades diarias o el bienestar emocional.

El grupo mantuvo ese progreso durante los tres meses que hizo ejercicio en el hogar, mientras que los indicadores en el grupo de control no variaron durante el estudio.

Esta es la primera investigación que demuestra que el ejercicio no sólo mejora el control del asma, sino también de los síntomas, dijo Dogra a Reuters Health.

"El mensaje es que 30 minutos de ejercicio aeróbico a intensidad moderada a intensa tres días por semana ayudan significativamente a controlar el asma", señaló.

El estudio incluyó un programa supervisado para que los participantes siguieran cierta rutina, que, según Dogra, los adultos asmáticos pueden hacer con moderación y por su cuenta. Aun así, recomendó que los asmáticos sedentarios hablen con sus médicos antes de comenzar la actividad.

El equipo halló pocas pruebas de daño debido al ejercicio. Un participante sufrió un ataque de asma y debió ser hospitalizado, pero eso no ocurrió durante la actividad ni estuvo asociado con la rutina física.

El ejercicio puede provocar síntomas asmáticos en algunos casos y siempre se recomienda que las personas sedentarias con enfermedades crónicas reciban el visto bueno del médico antes de comenzar.

FUENTE: European Respiratory Journal, online 7 de junio del 2010.

buenasalud.com

jueves 3 de junio de 2010

Hamburguesa aumenta riesgo de asma

LONDRES. Los niños que comen tres hamburguesas o más por semana tendrían un mayor riesgo de sufrir asma y dificultades respiratorias, pero una dieta rica en frutas y pescado parece eliminar ese incremento, de acuerdo a un gran estudio internacional.

Investigadores de Alemania, España y Gran Bretaña que estudiaron datos de 50.000 niños en todo el mundo hallaron que la asociación entre las hamburguesas y el asma era más fuerte en las naciones ricas, donde las dietas tienen altos niveles de comida chatarra.

Comer mucha carne no tiene un impacto en la prevalencia del asma, de acuerdo a los científicos que condujeron el estudio. Aun así, el consumo frecuente de hamburguesas puede indicar la presencia de otros factores del estilo de vida que elevan el riesgo de asma.

"Esta es una señal de que la relación no está fuertemente ligada con la comida, sino que las hamburguesas son precursoras de otros factores del estilo de vida y el medio ambiente, como la obesidad y el sedentarismo", dijo Gabriele Nagel, del Instituto de Epidemiología de la Universidad Ulm, en Alemania, que lideró el estudio.

Sin embargo, agregó que existieron asociaciones "posiblemente biológicas" entre los posibles efectos de una dieta saludable, que podrían deberse a los antioxidantes hallados en las frutas y verduras, y los ácidos grasos poliinsaturados omega 3, que tienen propiedades antiinflamatorias.

"Las frutas y verduras contienen antioxidantes y otros factores biológicamente activos que podrían contribuir al efecto favorable (...) en el asma", dijo Nagel. En particular, añadió, los alimentos ricos en vitamina C fueron asociados a una mejor función pulmonar y menos síntomas de asma.

Alrededor de 1,1 millones de niños actualmente reciben tratamiento por asma en Gran Bretaña, mientras que en Estados Unidos es la enfermedad infantil crónica más común, con unos 10 millones de casos.

El equipo de Nagel analizó datos de 50.000 niños de 8 a 12 años de 20 países ricos y pobres de todo el mundo. Si bien la dieta no fue asociada con una mayor tendencia a las alergias en general, sí pareció influir en la prevalencia del asma y las dificultades respiratorias.

"En general, el consumo más frecuente de frutas, verduras y pescado estuvo relacionado con una baja prevalencia del asma, mientras que una fuerte presencia de hamburguesas en la dieta estuvo asociada con una mayor prevalencia", escribieron en el estudio, que fue publicado en Thorax, un título del British Medical Journal.

La investigación se sumó a un creciente cuerpo de evidencia que muestra los beneficios de la llamada dieta Mediterránea, rica en frutas, verduras, granos integrales, nueces y pescado, que incluye un menor riesgo de enfermedad cardíaca, diabetes, cáncer y depresión.

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